




















Diseñar una web no es solo darle forma a una idea, es construir una experiencia que atrape desde el primer clic. Es estrategia, usabilidad y estética fusionadas en un ecosistema digital donde cada píxel tiene un propósito. Se trata de diseñar con intención, de dominar la atención del usuario y llevarlo justo donde queremos.
Lo hacemos igual para una escuela bilingüe que para un restaurante con estrella, para una constructora que para una clínica pediátrica. Cada sector habla un idioma distinto, y una web solo funciona cuando entiende ese idioma antes de escribir una sola línea de código.
La inteligencia artificial forma parte de ese proceso, no como sustituto del criterio, sino como multiplicador de él. La usamos para acelerar prototipado, generar y depurar contenido, testear variantes de diseño o producir piezas visuales que antes habrían llevado semanas. Pero cada decisión final —qué transmite la marca, qué historia cuenta la web, qué siente el usuario al navegarla— sigue pasando por el mismo filtro: el equipo de Arteria.





















Una web que refleja el tono de una marca que no para de crecer
Una agencia de viajes con un discurso de marca que no para de crecer. Diseñamos una web que refleja esa expansión y que se extiende también a una App propia — un ecosistema de marca coherente en web y móvil, no dos productos que compiten entre sí.
Un ecosistema de marca que se expande también en una App
Tradición y vanguardia en una escuela pionera en la educación bilingüe.
Tradición y vanguardia en una escuela pionera en educación bilingüe. El reto era transmitir solidez académica sin caer en la estética rígida de «colegio de toda la vida». El resultado es una web que comunica confianza a las familias y modernidad al mismo tiempo.
Una constructora con un discurso de marca fuera de lo común
Una constructora con un discurso de marca fuera de lo común. En un sector donde casi todas las webs se parecen —catálogo de proyectos y poco más— diseñamos una identidad digital que pone la narrativa de marca por delante del catálogo. El resultado es una web que vende visión, no solo obra construida.
Una escuela de negocios con casi 40 años de historia
Una escuela de negocios con casi 40 años de historia. La web tenía que sostener ese peso institucional y a la vez comunicar programas actuales de formación e inteligencia artificial. El resultado es un equilibrio entre trayectoria y vigencia que no traiciona ninguna de las dos.
Casas modulares con un diseño del futuro
Casas modulares con un diseño del futuro. La web necesitaba transmitir en pantalla lo que su producto promete en la vida real: precisión, modernidad y construcción inteligente. Cada sección está pensada para que el usuario visualice su propia casa antes de pedir información.
Un espacio único ganador del HostelWorld Award
Un espacio único ganador del HostelWorld Award. Diseñamos una web que traslada esa experiencia física —terraza, ambiente, comunidad— a un entorno digital que invita a reservar, no solo a mirar. El diseño respira el mismo espíritu que se vive subiendo a la azotea.
Una clínica integral para niños con superpoderes
Una clínica integral para niños con superpoderes. El reto de diseño era doble: dar confianza a los padres y resultar amable para los niños, sin caer en lo naíf ni en lo excesivamente clínico. El resultado es una web que tranquiliza a quien decide y conecta con quien la usa.
Una marca eterna y grabada en nuestra memoria
Una marca eterna y grabada en nuestra memoria colectiva. La web tenía que estar a la altura de ese patrimonio de marca: tradición andaluza con una experiencia de compra y navegación completamente actual. El reto no era modernizar la marca, sino que la modernidad no le restara alma.
El restaurante de Massimiliano Prete, uno de los pizzeros más famosos del mundo.
El restaurante de Massimiliano Prete, uno de los pizzeros más reconocidos del mundo. Diseño web, arquitectura de marca y ficha de restaurante completa, pensada para que tanto el cliente como los motores de búsqueda e IA entiendan quién es y qué ofrece desde el primer segundo. Es el ejemplo más completo de coherencia entre copy y datos estructurados que tenemos hoy en el sitio. Destaca su carta en vídeo.
Ninguna web arranca en Figma o Adobe XD. Arranca definiendo qué tiene que sentir el usuario, qué acción tiene que tomar y qué dice esa marca que ninguna otra dice. El diseño visual llega después, como consecuencia de esas decisiones — nunca como punto de partida.
Cada web nace como diseño: bocetada, dirigida y trabajada por nuestro equipo creativo antes de que exista una sola línea de código. Después la construimos con la tecnología que mejor sirve a cada proyecto: WordPress, Shopify, PrestaShop… La herramienta se elige según el negocio, no al revés.
Usamos inteligencia artificial para investigar mercado y competencia, generar y depurar contenido, y agilizar tareas de producción. Pero el criterio —qué cuenta esa web y cómo lo cuenta— sigue siendo del equipo. La IA multiplica el trabajo humano; no lo sustituye.
Una tienda online no es un catálogo con botón de compra. Diseñamos el recorrido completo: ficha de producto, checkout, lógica de conversión y coherencia de marca en cada pantalla. Shopify, PrestaShop o WordPress con Woocomerce, según lo que el negocio necesite vender y cómo.
Depende del alcance: una landing estratégica no es lo mismo que un e-commerce completo o un desarrollo a medida. Trabajamos por proyecto (one-time o transformándolo en un fee) tras una fase de análisis, y presupuestamos según las necesidades reales de cada marca — no hay tarifa plana porque no hay dos proyectos iguales. Escríbenos para que podamos estudiar el proyecto y realizar un presupuesto real ajustado a las necesidades.
Las dos cosas, y en ese orden: primero estrategia, después diseño. No lanzamos una web sin haber definido antes la propuesta de valor, el tono y el posicionamiento de la marca. Redactamos los contenidos tras una consultoría real para entender al cliente. Una web bien diseñada sobre una estrategia débil no funciona. En muchas ocasiones la web es un paso posterior a un rebranding o a la creación de un ecosistema de marca.
Trabajamos principalmente con WordPress y Elementor para proyectos corporativos y de marca, y con Shopify o PrestaShop para tiendas online. La herramienta se elige según lo que el negocio necesita, no al revés. El proceso parte de un conocimiento profundo de lo que el cliente quiere contar: primero estructuramos la arquitectura de la web pensando en el posicionamiento en buscadores y LLMs, después desplegamos el ecosistema de marca (o lo diseñamos si no existe) y pintamos la web a mano —sin plantillas— en Adobe XD o Figma. Esto da un diseño único con personalidad propia. El cliente lo valida y se programa con animaciones, vídeo e imágenes, optimizando WPO, compresión de imágenes, ciberseguridad y caché. El resultado son webs que unen una experiencia de marca única con un gran rendimiento — webs que no se parecen a ninguna otra.
Depende de si el contenido ya está definido o hay que crearlo desde cero. Estructurar los datos, construir el discurso de marca y conceptualizar el diseño es lo que más tiempo lleva — normalmente entre 15 y 20 días, en paralelo, según si ya existe un ecosistema de marca o hay que crearlo. Programar la web lleva otros 15 días de media. Por eso, para una web que no sea one-page o landing, el tiempo mínimo ronda un mes. A partir de ahí, el plazo depende del tamaño del contenido y de las imágenes: si se generan con inteligencia artificial o si requieren una sesión de fotografía real.
Por supuesto. Diseñamos y desarrollamos tiendas online completas —ficha de producto, checkout y lógica de conversión— integradas con la estrategia de marca desde el origen, no como un módulo añadido al final. Además, ayudamos a los clientes a integrar estas tiendas con sus ERPs y CRMs.
Sí, desde la arquitectura inicial, no como un añadido posterior. Cada web se estructura para posicionar en buscadores tradicionales (SEO) y para ser correctamente leída, entendida y citada por modelos de IA y agentes como ChatGPT, Gemini o Perplexity (GEO/AEO): datos estructurados, contenido con vocabulario claro por sector, arquitectura de información pensada para máquinas y personas a la vez. El diseño y el posicionamiento no van por separado; se construyen juntos desde el primer día.
Hemos diseñado infinidad de webs para marcas de sectores muy distintos: educación (Yago School, Instituto de Estudios Cajasol), gastronomía, hostelería y turismo (Sestogusto, Señora Pan, Malandro, El Pintón, La Banda Rooftop Hostel, Naked and Famous, Aníbal Club, Restaurante Salvaje Ibiza, Casa Caracol), salud (IMOS Clínica, Clínica Suturo, Meta Clinic, Clínica Arteo, Gelci), construcción e industria (Quales, Angar Modular, WPO Polymers, Porcelanosa), e-commerce (Calzados Paco Rodríguez, My Wander, Sailboard Tarifa, Gardeneas, Pixo, Hijos de Orobriz), marcas tecnológicas o de producto (Inés Rosales, Alejandro Sanz Guitarras, Supera, ADJ, Fuerza y Emoción, Rubick, Digizone, Gasall, iMarina, Inveert) y personal branding (Noah Gordon, Alexandra Surkova, José León). Cada proyecto parte del mismo proceso: estrategia primero, diseño después.